RECUERDA
Bebe 8 vasos de agua al día
ORACIÓN
«El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía y Castillo mío; mi Dios en quién confiaré «
ENSEÑANZA
Encontré 2 significados en Google, los mismos que si quisiera ajustar a lo relacionado con lo espiritual, quedaría así:
1. Unión de dos o más cosas en lo que tienen en común: ¿qué tengo en común con Dios?
2. Comunidad de personas que profesan una misma religión o que comparten una misma ideología política: ¿pensar igual y hacia un mismo objetivo?
En los inicios de mi búsqueda espiritual, había algo de lo que necesitaba más explicación, y esto era sobre alguien llamado JESUS.
¿Quién es Jesús?, ¿acaso Dios puede tener un Hijo? ¿porque la necesidad de orar en su nombre?, ¿qué significa el sacrificio de su muerte?, ¿en qué afectó o cambió esto la vida del hombre?
No era que yo no creyera, había crecido con su nombre desde muy pequeña, siempre me pareció alguien muy especial, tan sabio y calmado; de los que hablan cuando deben de hacerlo, diciendo siempre lo correcto y justo.
Su comportamiento era mi anhelo, ¿porque no habré salido así?, me decía yo.
Obviamente la imagen que yo tenía de ÉL era la que se me había implantado en la mente, con los recuerdos de todas las películas que había visto sobre su vida, especialmente en las Festividades de Semana Santa.
Recuerdo que hice una vez un libro, con recortes de su vida, algo que publicó un periódico de la época justo para Semana Santa; la única fecha en la que creo yo la mayor parte de la humanidad se vuelve hacía Él, después de La Navidad.
Quería comprender el verdadero valor de su existencia, de su nombre, de su vida, de su sacrificio, de su muerte y finalmente de su resurrección.
Se lo preguntaba a Dios, y créelo que si lo haces, Él siempre te va a responder.
Pero aún luego de bautizarme, de elegir nacer de nuevo; seguía con la misma pregunta.
Y recuerdo que le conversé a mi mami sobre esto; y me dice: “¿Porque no simplemente crees?” Y esto es muy cierto. Entonces porque insistía con lo mismo, ¿acaso me faltaba FE?
Porque si la Fe como la Verdad no pueden ser probadas, no necesitan de una justificación; ¿porque insistía con la misma pregunta?
Entonces dudé, y aunque retrocedí, luego volví con la misma pregunta. Sé que no me faltaba Fe, pero quería una explicación, una que no viniera del lado emocional (estacional), quería algo real; no que se me comprobara nada, quería algo que yo pudiera sentir tan real en mi corazón, que mi mente simplemente no exigiera explicación.
Y así fue cuando Dios a través de su Espíritu comenzó a abrir en mí entendimientos. ¿Acaso SEÑOR esto se lo revelas a todo el mundo? Me pregunté.
“Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar. Sobre ti fijaré mis ojos” Salmos 32:8.
Y mi pregunta fue respondida:
JESUS es todo, no hay nada que no fuera hecho para su existencia. Por Él todo fluye, por ÉL el hombre encuentra el significado de su vida. Es el principio y el fin. El Alfa y el Omega. Apocalipsis 1:8.
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
2 Este era en el principio con Dios.
3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”. Juan 1: 1-3
Entonces: ¿Por qué En Comunión?
¿Porque necesitamos de esta palabra para resaltar que estamos en contacto con Dios?
Porque no hay otra de forma de hacerlo, sino es por medio JESÚS.
Él es el Umbral (Puerta) entre lo Terrenal y lo Espiritual; entre Los Cielos y La Tierra.
Lo que permite a la Santidad (qué es Dios) bajar a un espacio habitado por el hombre (caos), y a este a acceder a una Santidad que por su maldad no le era permitido acceder. Ni de manera lógica, ni científica, ni química. Como el agua y el aceite.
Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Juan 3:13.
Lo que ahora tienen en común Dios (Adonai) y el Hombre, para convivir, es JESUS.
